Ciudad del hombre
Edición original 1960 · 60 años descatalogado
La empresa al servicio de una vida más plena. Estás ante una obra de culto que ha estado descatalogada en español durante más de 60 años.
Adriano Olivetti murió de manera inesperada una mañana de enero de 1960 mientras viajaba en tren. Unas semanas antes publicó Città dell’uomo. La obra estaba destinada a convertirse en su testamento para las generaciones futuras.
Los escritos y discursos recopilados en aquella antología, ahora ampliada con cinco capítulos nuevos en esta reedición, siguen transmitiendo el compromiso cívico que los inspiró. De estas páginas no emerge una idea utópica de sociedad, sino la confirmación de que se puede crear prosperidad uniendo lo material con lo espiritual. Es el primer libro que editamos en Matteria. No podía ser otro.
Lanzamiento
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Índice de capítulos
- I.Ensayos comunitarios Página 11
- II.Discursos a los urbanistas Página 59
- III.Discursos a los trabajadores Página 109
- IV.Ensayo sobre el salto de la dictadura a la libertad Página 143
- V.¿Quién elige a los ministros? Página 175
- VI.La industrialización de Italia meridional Página 223
Detalles técnicos
- ISBN
- 9788483760394
- Páginas
- 302
- Cubierta
- Tapa blanda
- Medidas
- 14,8×21 cm
«Yo quiero una fábrica que no produzca sólo beneficios. Quiero una fábrica que produzca belleza y libertad.»
Adriano Olivetti, pág 132
El impacto de Adriano
En 1933, con 32 años, asumió la dirección de la empresa familiar de máquinas de escribir fundada por su padre en Ivrea.
En las tres décadas siguientes la convirtió en la primera multinacional italiana. Demostró que una compañía cotizada con 60.000 trabajadores también podía gestionarse desde una cosmovisión, hasta llegar a liderar su industria.
En su ADN estaban el diseño, la marca, la cultura y la creación de productos entendidos desde las humanidades, no como departamentos.
¿Resultado? Olivetti se convirtió en un icono del Made in Italy.
Ivrea, en la expresión de una nueva idea de estar en el mundo, donde trabajo, arquitectura, cultura y conciliación convivían en un mismo proyecto.
Hoy, ese pequeño pueblo turinés forma parte del Patrimonio Mundial de la UNESCO.
Fragmentos de su legado
Ivrea, octubre de 1931.
El catálogo que la carta prometía. Un sobre con el franqueo de Olivetti llega a la dirección didáctica de Bagnoli Irpino, en la provincia de Avellino, con el folleto de la «nuovissima» M40, la máquina de oficina que la fábrica acababa de poner a la venta.
© Sobre y folleto de la Olivetti M40, 1931. Archivio Storico Benedetto Petrone, Fondo Maria Cione, Bagnoli Irpino.
Ivrea, 1939–1941.
Planimetría general del nuevo nido Olivetti, la guardería para los hijos de los trabajadores que Luigi Figini y Gino Pollini proyectaron junto a la fábrica.
El edificio ocupa una esquina del solar. El resto del dibujo es jardín, huerto y bosque, con cada especie de árbol anotada en la leyenda.
© Nuovo Nido Olivetti, planimetria generale 1:200. Figini e Pollini, 1939–41.
Ivrea, barrio de Canton Vesco.
Planimetría de las plantas bajas del asilo nido de Canton Vesco, el barrio obrero que Olivetti levantó al sur de la fábrica. Dos pabellones de aulas, los servicios y el nido se ordenan alrededor de un patio con estanque.
Cada árbol del jardín está dibujado uno a uno.
© Asilo-nido Olivetti, Canton Vesco, Ivrea. Planimetria piani terreni 1:500.
Roma, 2008.
Cien años después de que Camillo Olivetti fundara en Ivrea la primera fábrica italiana de máquinas de escribir, el correo italiano le dedica un sello de 0,60 euros: la fábrica de ladrillo rojo de 1908 y la M1, la primera máquina que salió de ella.
© Sello «Olivetti, Centenario di Fondazione della Prima Fabbrica», Poste Italiane, 2008.
Años cincuenta.
Cartel publicitario de la Lettera 22, la portátil que Marcello Nizzoli diseñó en 1950 y que se convirtió en el objeto más famoso de la casa: Compasso d’Oro en 1954 y, en 1959, elegida por el Illinois Institute of Technology como el mejor producto de diseño del siglo.
La publicidad de Olivetti, dirigida por Giovanni Pintori, nunca mostraba la máquina sola: la rodeaba de formas, de color y de las mismas letras que tecleaba.
© Cartel de la Olivetti Lettera 22, años cincuenta.
Años treinta.
Manual de instrucciones de la Olivetti portátil, abierto por las primeras páginas: cómo abrir la maleta, cómo introducir el folio, cómo alinear y mover el carro.
En 1932 Olivetti había presentado la MP1, su primera portátil, con la que la máquina de escribir salió de la oficina y entró en las casas.
© Istruzioni per l’uso della Olivetti Portatile. Manual de instrucciones.
Ivrea, 1 de octubre de 1931.
La Ing. C. Olivetti & C., «primera fábrica italiana de máquinas de escribir», responde al director didáctico de Bagnoli Irpino, Rodolfo Domenico Cione, que se había interesado por una máquina para sus escuelas elementales.
Le anuncian el nuevo modelo, la M40, y le prometen el catálogo por correo aparte.
© Carta de Ing. C. Olivetti & C. a la Direzione Didattica di Bagnoli Irpino, 1 de octubre de 1931. Archivio Storico Benedetto Petrone, Fondo Maria Cione, Bagnoli Irpino.
Ivrea, 27 de febrero de 1961.
Un año después de la muerte de Adriano Olivetti, las sirenas detienen la fábrica a las 11:30 y treinta y cinco mil trabajadores se reúnen frente a los servicios sociales.
Ese día se anuncia la creación de la Fondazione Adriano Olivetti.
© Adriano Olivetti ricordato da trentacinquemila lavoratori», La Stampa, 28 de febrero de 1961. Recorte de prensa. Colección Fondazione Adriano Olivetti, Roma-Ivrea.
De estas páginas no emerge una idea utópica de sociedad, sino la confirmación de que se puede crear prosperidad uniendo lo material con lo espiritual.